Abejas, protagonistas en riesgo

“Abejas, trabajadoras puras, ojivales, obreras, finas, relampagueantes, proletarias, perfectas”, enuncia en un párrafo de la Oda a la Abeja de Pablo Neruda. El interés por este insecto excede al arte y la posiciona como la responsable del 35 % de la producción mundial de alimentos y del 90 % de la polinización de la flora silvestre.

Es que, cada vez que una abeja visita una planta silvestre o cultivada, ambas interactúan y esto redunda en beneficio mutuo: el insecto consigue su sustento –polen y néctar– y la planta, la posibilidad concreta de multiplicarse, algo que no podría hacer por sus propios mecanismos naturales o le resultaría difícil.

Gennari aseguró que es posible cuantificar el aporte de las abejas a los sistemas, mediante mediciones del grado de dependencia de los cultivos y no dudó en asegurar que “los servicios de polinización a los sistemas productivos están valuados en 200 mil millones de dólares a escala mundial en todos los cultivos”.

Sin embargo, a pesar del rol protagónico que tiene este insecto benéfico, Gennari confirmó que “hay una declinación en las poblaciones de las 20.300 especies de abejas en todo el mundo” e incluso aseguró que “hay algunas especies en peligro de extinción, tal es el caso de las abejas sin aguijón”.

Las actividades antrópicas “atentan contra la posibilidad de conservación y multiplicación de las abejas”, señaló el especialista de Famaillá.

 

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