Calidad genética

Para analizar la respuesta biológica frente a un químico, compuesto o reactivo, entre el 80 y 90 % de los trabajos científicos utilizan ratones y ratas de laboratorio en sus experimentos, que deben poseer una pureza genética comprobada como condición imprescindible para producir datos científicos confiables y reproducibles.

En línea con esta demanda, el INTA lanzó el primer servicio de control genético de ratones de laboratorio de la Argentina que facilita la tarea de los bioterios de producción y experimentación, públicos y privados. Esta herramienta da respuesta a una necesidad clave y permite ofrecer animales con identidad genética controlada.

“Nuestro servicio pone a disposición una herramienta que garantizará la calidad genética de los animales de laboratorio en el marco de los lineamientos internacionales”, afirmó Silvina Maidana, investigadora del Conicet en el Instituto de Virología del INTA.

El control genético es un análisis del ADN que verifica si los ratones utilizados en investigación conservan su identidad respecto de la cepa pura original o si sufrieron contaminaciones genéticas, que pueden ocurrir por cruzas accidentales de diferentes cepas y/o por la acumulación de mutaciones espontáneas. Hasta el momento, este tipo de pruebas se realizaba mediante el envío de muestras al exterior.

El servicio tiene alcance nacional y regional (Sudamérica) y, a mediano plazo, ampliará su espectro de trabajos, a partir de la incorporación del control de identidad de líneas celulares utilizadas en los laboratorios del país.

La iniciativa se gestó a partir de un curso financiado por el SNB y dictado en el Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas del INTA por Fernando Benavides, especialista argentino reconocido en el mundo.

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