Producción de conocimiento

CICUAE: una década en la protección de los animales de laboratorio

La investigadora del INTA, Alejandra Romera, reconoce en esta columna el trabajo del Comité Institucional para el Cuidado y Uso de Animales de Experimentación -CICUAE- del INTA Castelar. Plantea la necesidad de garantizar el bienestar animal en los procedimientos y el compromiso de la comunidad científica para el respeto de los principios de bioética.

CICUAE: una década en la protección de los animales de laboratorio

Por Alejandra Romera*

El empleo de animales vivos es todavía necesario en investigaciones que redundan en la protección de la salud (humana y animal) y del medio, aunque se considera ampliamente aceptado el objetivo final de sustituir todos los procedimientos con animales de experimentación por otros que no los utilicen, ya que los animales tienen un valor intrínseco que debe respetarse.

Todos los pasos normativos y técnicos van dirigidos al reemplazo total tan pronto como sea posible. Mientras ese objetivo se hace factible, la normativa ha tratado de elevar progresivamente el grado de protección de los animales que aún son necesarios en los procedimientos. El uso de animales en ciencia debe ser realizado en un contexto regulado con el objetivo de garantizar el bienestar animal y resultados de fidelidad científica.

En una tendencia que se replica entre los países de Latinoamérica, los institutos de investigación han creado diversos sistemas para cumplir con los estándares internacionales que exigen la existencia de Comités Institucionales de Ética o Bioética, capaces de supervisar el desarrollo de ensayos que empleen animales de laboratorio. En Europa y Estados Unidos, la adopción de los protocolos orientados a asegurar el bienestar animal durante experimentación tiene una trayectoria consolidada, y hoy se encuentra en expansión.

Luego de 10 años de trabajo, el CICUAE ha aportado un insumo que impacta positivamente en la calidad de los resultados obtenidos. 

En la Argentina, el INTA impulsa la capacitación de sus especialistas en temáticas de bienestar animal y trabaja fuertemente en la posibilidad de implementarlo en prácticas reales aplicadas a las rutinas de trabajo científico.

En este contexto, en 2009 pusimos en marcha el primer Comité Institucional para el Cuidado y Uso de Animales de Experimentación (CICUAE) en el Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas del INTA (CNIA) en Castelar, Buenos Aires, y desde entonces se encuentra en actividad ininterrumpida.

Luego de 10 años de trabajo, el CICUAE ha aportado un insumo que impacta positivamente en la calidad de los resultados obtenidos. La revisión de los procedimientos por los CICUALES para garantizar la aplicación de las Tres Erres y el balance ético ha demostrado ser útil en la transmisión de las exigencias legales internacionales y nacionales a los investigadores, sobre todo en países como el nuestro que aún no tienen ley de experimentación animal.


Reunión del CICUAE del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (CNIA) del INTA Castelar. 

Dos años después de la puesta en marcha de nuestro CICUAE, coordinamos la realización del Primer Encuentro Nacional de CICUALES del país en la Sociedad de Medicina Veterinaria, al que asistieron referentes de la mayoría de las universidades argentinas y organismos públicos de investigación.

Bajo el lema “Protección de los animales y mérito científico como pilares fundamentales de la investigación biomédica”, la iniciativa contó con el apoyo de un conjunto de instituciones: INTA, SENASA, entonces Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Organización Mundial de la Salud, Oficina Internacional de Epizootias OIE, Asociación Argentina de Bienestar Animal, entre otras.

Entre todos los participantes del taller, conformamos la Red Argentina de CICUALES con el objetivo de promover la formación e interacción de los distintos centros del país, en la búsqueda permanente de afianzar el desarrollo de normas, reglamentación y mecanismos de ejercicio de la investigación con animales.

La propuesta es que cada unidad del instituto que realice procedimientos con animales tenga un CICUAE.

A su vez, llevamos a cabo una capacitación para los investigadores del INTA con el objetivo de replicar la apertura de CICUAES en las unidades del interior del país. En los distintos talleres y charlas, se proporcionaron herramientas para la conformación de los comités, redacción de reglamento y planilla de solicitud de evaluación de los protocolos y se abordaron los puntos críticos de las solicitudes de evaluación como: eutanasia, supervisión de procedimientos e instalaciones, determinación del punto final, destino final de los animales.

La propuesta es que cada unidad del instituto que realice procedimientos con animales tenga un CICUAE, cuya principal función es garantizar que, de ejecutarse una determinada prueba, los posibles beneficios científicos superan con creces el posible sufrimiento que se les pueda causar a los animales utilizados con estos fines y avalar o no esos experimentos.

En la actualidad, los CICUAES son una herramienta de posibilidad para el desarrollo de investigaciones, debido a que su aval es requerido para acceso a financiamiento de proyectos nacionales e internacionales, realización de becas doctorales, publicación en revistas científicas con referato y adhesión al Sistema Nacional de Bioterios. Asimismo, suele ser solicitado por organismos públicos y privados en el marco de acuerdos de vinculación tecnológica y de cooperación internacional.

Más allá de las diferentes denominaciones que reciben entre los países, estos grupos dedicados al resguardo de los animales de experimentación tienen objetivos en común: detectaron la necesidad de proveer una respuesta rápida y efectiva a la demanda social de garantizar el bienestar animal en los procedimientos y el compromiso de la comunidad científica para el respeto de los principios de bioética.

En línea con este escenario, es de suma necesidad que las instituciones I+D estén alineadas con los requerimientos globales e insertas en el sistema científico general a partir del funcionamiento de Comités Institucionales para el Cuidado y Uso de Animales de Laboratorio que garanticen y certifiquen que los proyectos institucionales que involucran animales aplican normativa internacional y nacional y son favorables en balance ético.

Hoy día y hacia el futuro próximo, los comités de ética continuarán en su consolidación como una herramienta de garantía que permite la producción y gestión del conocimiento.

 

* La autora es Magíster en Bienestar Animal por la Universidad Autónoma de Barcelona, investigadora del Instituto de Virología del INTA y del CONICET. Secretaria del CICUAE CNIA INTA. Coordinadora de la Comisión Asesora del Sistema Nacional de Bioterios de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Fue secretaria de la Federación Sudamericana de Sociedades de Ciencia de Animales de Laboratorio entre 2013 y 2016, que reúne a las asociaciones de los países sudamericanos.