Fauna silvestre

Ciervo de los pantanos: la difícil convivencia con la producción forestal

El trabajo realizado en plantaciones comerciales en el Bajo Delta del Paraná, habitado por unos 500 individuos, revela que un 76 % de los productores observó daños en forestaciones. Los investigadores buscan nuevas estrategias para la interacción de esta especie que decrece en toda América del Sur. 

Fotos cedidas por los investigadores
Ciervo de los pantanos: la difícil convivencia con la producción forestal

Desde el aspecto biológico, el ciervo de los pantanos tiene una alta interacción con las forestaciones comerciales de la región y es capaz de causar daños a los árboles, esto reduce la tolerancia de su presencia por parte de los productores y genera una tensión en la relación con el animal.

Como parte de las acciones del Proyecto Pantano, investigadores del INTA y el Conicet indagaron a través de encuestas en la percepción que poseen los productores forestales sobre los daños que generan los ciervos en sus plantaciones y lo compararon, a través de relevamientos a campo, con el nivel de daño real que éstos efectivamente causan.

Para Javier Pereira, investigador del Conicet y director del proyecto, “los productores tienen una visión particular sobre el daño que genera el ciervo, lo presentan de una manera sobredimensionada y la mayoría de ellos lo percibe como un gran conflicto, pero, según el relevamiento hecho a campo, en muchos establecimientos no se encontraron daños, o eran menores, y no se traducían en grandes pérdidas”.

La investigación expresó que, sobre un total de 76 productores, el 76 % reportaron daños a los árboles generados por el ciervo ‒ hojas ramoneadas, corteza deshilachada por el restregado de las astas ‒, pero la mayoría, productores grandes y medianos, percibió bajos niveles de daño por propiedad con efectos económicos insignificantes.

El futuro del ciervo depende de la integración del manejo forestal a la estrategia de conservación de la especie.

Sin embargo, según Natalia Fracassi, investigadora del INTA y parte del proyecto: “El 5 % de los productores, normalmente empresas familiares, percibieron altos niveles de daños y pérdidas económicas y apoyaron la eliminación de individuos como opción de manejo”.

Para Pereira, el problema podría estar focalizado. “Muchos productores no están tan atentos al daño porque tienen un resguardo económico, pero no ocurre lo mismo con quienes tienen pocas hectáreas de producción, como los mimbreros con 1 o 2 hectáreas, que si se les presenta algún daño podrían verse afectados económicamente”, afirmó el investigador.

Lo medular de la investigación es compatibilizar la actividad forestal con la conservación del ciervo de los pantanos. “Queremos que sea armoniosa la convivencia a partir de buenas prácticas”, destacó Fracassi y agregó: “Tenemos información de base, como la distribución del ciervo, su ecología espacial (áreas de vida, movimientos a escala fina, preferencias de hábitat), para identificar distintas soluciones y plantear estrategias para minimizar los daños que ocasiona el animal sobre las plantaciones forestales y que el productor no los persiga”.


El ciervo de los pantanos se encuentra en la Lista Roja de la
Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Según los expertos, el futuro del ciervo depende de la integración del manejo forestal a la estrategia de conservación de la especie y de la generación de prácticas de producción compatibles con el mantenimiento de la biodiversidad.

En el trabajo presentado, del que participó Eugenia Iezzi, becaria doctoral del Conicet, explica que existen productores que “manejan muy bien la existencia de los ciervos en sus plantaciones y otros que tienen muy arraigada la caza como modo de vida, para los cuales se transforma en un recurso de carne, aunque esté penado por la ley”.

También, están quienes lo fomentan como un recurso turístico e impulsan actividades recreativas y de conservación del hábitat para los ciervos. “Esto es bienvenido porque significa poner en valor al animal y sus espacios para fomentar su conservación”, afirmó Pereira. 

Una población de aproximadamente 500 individuos sobrevive dentro de una matriz de plantaciones comerciales de sauce y álamo en el delta inferior del Río Paraná

El monitoreo de la percepción de daños por parte de los productores forestales y los esquemas de disuasión, para ayudar a los pequeños productores, “son necesarios para el manejo adecuado de esta población de ciervos adaptados a este humedal, hoy amenazada”, afirmó Fracassi.

El proyecto plantea, además, diversas actividades de sensibilización y educación organizadas junto con los productores para quienes, según afirma Pereira: “El ciervo es parte de su identidad, del paisaje y de la región del Delta”.


Los investigadores Javier Pereira y Natalia Fracassi revisan
las cámaras trampa para conocer los movimientos de los animales.

Una especie amenazada

El ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus), categorizado como “Vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), está decreciendo en toda América del Sur debido a la caza furtiva y la modificación de su hábitat.

Una población de aproximadamente 500 individuos sobrevive dentro de una matriz de plantaciones comerciales de sauce y álamo en el delta inferior del Río Paraná, el bastión más meridional de la especie.

Ante este escenario surgió el Proyecto Pantano, del que participan investigadores del Conicet y el INTA, ONGs ambientalistas, productores y empresas forestales, un ambicioso proyecto de investigación que pretende sentar las bases de un plan de conservación para la especie en el Delta del Paraná