Plagas

El clima reaviva la explosión demográfica de langostas

Inviernos benignos y precipitaciones mayores al promedio figuran entre las principales causas del desarrollo de una tercera generación de acridios en esta época del año.

El clima reaviva la explosión demográfica de langostas

Declarada plaga por el peligro que constituye para la agricultura y ganadería del país en 1964, las tucuras, como se las conoce vulgarmente, constituyen un problema desde 1850, donde se tiene registro de las primeras reglamentaciones.

Con la modificación en el patrón de distribución y comportamiento, en 2015 se generó una explosión demográfica y la aparición de grandes mangas de langostas en la región del Noroeste Argentino (NOA), que alcanzó a Bolivia y el Paraguay.

A mediados de julio de este año, el SENASA declaró la emergencia sanitaria -hasta el 2019- como consecuencia de grandes agrupamientos de la langosta denominada sudamericana (Schistocerca cancellata, Serville), que se dispersan en forma de mangas en las regiones del NOA y Noreste Argentino (NEA).

“Lo que actualmente se percibe es una reactivación del estado de la langosta debido por las temperaturas por arriba de la media para la época”, reconoció Ignacio Luna, especialista en protección vegetal del INTA Quimilí, en Santiago del Estero.

Los intensos vientos del norte, temperaturas relativamente altas y la presencia de la plaga en la región fueron el marco para que en los primeros días de julio se detectaran mangas de langostas.

“La vida del individuo adulto está muy asociada a las temperaturas y a las condiciones ambientales que reinen durante el ciclo de vida del insecto”, señaló y explicó que desde la oviposición hasta que alcanzan el estado adulto “transcurren entre 60 y 90 días, dependiendo de la temperatura”. Un individuo adulto puede vivir entre 30 a 40 días.

“Lo que actualmente se percibe es una reactivación del estado de la langosta debido por las temperaturas por arriba de la media para la época” (Ignacio Luna).

Y si bien los daños reportados por productores “no han sido significativos en los diferentes cultivos”, el especialista, frente a la magnitud del problema, remarcó: “Esto no quiere decir que la plaga no tenga el potencial de generar daños realmente importantes a nivel de los diferentes cultivos”.

Para el SENASA, que impulsa la adopción y el fortalecimiento de tareas de control, prevención y vigilancia, se logró con éxito el control durante la campaña 2015 - 2016.

En un informe que hace referencia a explosión demográfica de la plaga, Héctor Medina, coordinador del Programa Nacional de Acridios del SENASA, resaltó que durante el segundo semestre de 2015 aconteció una explosión demográfica sin precedentes en los últimos 60 años, donde se registraron mangas de hasta 25 km² en la región centro norte del país.

El principal rasgo de esta plaga polífaga es que no discriminan entre “pasturas, monte frutales o cultivos, como pueden ser soja y maíz”, dijo Luna, por lo que “cualquier cultivo puede ser blanco”.

En tanto, Medina indicó que la langosta se diferencia de la tucura por su habilidad de cambiar su comportamiento y fisiología -color, tamaño y forma- en respuesta a cambios en la densidad poblacional, y de pasar de un estado solitario a gregario o viceversa.

Esta transformación, relacionada a la capacidad de agregarse activamente para formar agrupamientos o mangas, se suma a su capacidad de dispersión -hasta 150 km por día- y voracidad.


En la imagen se pueden observar las mangas de
langostas en Quimilí, Santiago del Estero.

Rebrote de la plaga

En el lapso del último mes “fueron detectadas en la provincia de Formosa, Chaco, Santiago del Estero y, hasta incluso, en el norte de Santa Fe; con lo cual el panorama resulta más complicado que en el 2015 y 2016”, indicó Luna, quien consideró que “es una problemática que volvió a resurgir después de mucho tiempo de tranquilidad”,

La pregunta que los productores se hacen tiene que ver con el rebrote poblacional de langostas, ya que pasaron al menos “60 o 70 años sin tener novedades de esta plaga”, afirmó el especialista.

Durante el segundo semestre de 2015 aconteció una explosión demográfica sin precedentes en los últimos 60 años.

En años excepcionales con temperaturas y precipitaciones por arriba de la media “puede haber una tercera generación”, dijo Luna quien coincidió con Medina, en cuanto a que: “La principal hipótesis de la explosión demográfica se atribuye a causas climáticas en los últimos años -inviernos benignos y con precipitaciones mayores al promedio-, que permitieron que esta especie bivoltina, desarrolle una tercera generación durante el invierno”.

Esta es una de las teorías que se manejan y “requiere de estudios y seguimientos actuales sobre las mangan que se generan”, apuntó Luna, sobre conocer más la biología y el comportamiento de la plaga”.

El área acridiogena en Argentina, donde se hace monitoreo permanente y sistemático de reproducción permanente, involucra unas 120.000 hectáreas y corresponde a los “outbreaks” o explosiones demográficas.

Frente a la presencia de langostas, desde el SENAS se pide denunciar inmediatamente en las oficinas del organismo o municipio más cercano, por medio de la línea gratuita 0800-999-2386 o de un correo a acridios@senasa.gob.ar