El origen del virus

El Virus de Influenza A (AIV, según la sigla en inglés) es un miembro de la familia Orthomyxoviridae, que incluye los tipos A, B, C, y el virus tipo 7 de Thogoto. El primer reporte de la enfermedad fue descripto en Italia en 1878 por Edoardo Perroncito, como un suceso registrado en aves de corral que comenzó con síntomas leves y evolucionó en una epizootia de alta mortandad.

El virus fue aislado originalmente de pollos en 1902, pese a que la primera comunicación sobre un aislamiento en aves silvestres ocurrió en 1961. “La vigilancia de aves silvestres como reservorios de AIV ganó la prominencia a mediados de los años setenta por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud”, indicó Pereda.

Los síntomas de la enfermedad son desde muy leves y casi asintomáticos hasta la mortandad, según las características moleculares de los virus que marcan si son de alta o de baja patogenicidad. El hospedador natural son las aves silvestres acuáticas, en su mayoría de los órdenes Anseriformes (patos y gansos, principalmente) y Charadriiformes (aves playeras, muchas migratorias).

En aves de corral como pollos, pavos y aves de Guinea, los síntomas pueden incluir diarrea, temblor, edema y cianosis del tarso, barbillones y crestas. El contagio en aves de corral puede darse por contacto directo o indirecto con aves silvestres o desde aves de corral infectadas.

 

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