Animales de laboratorio

En la búsqueda de métodos alternativos para experimentación

Especialistas de organismos de salud y de ciencia y tecnología se reunieron para compartir conocimientos y profundizar sobre nuevas metodologías frente al uso de animales de experimentación. Se habló sobre la contribución de los bioterios en el bienestar animal.

En la búsqueda de métodos alternativos para experimentación. En la foto Sonia Alejandra Romera.

La implementación de las 3Rs, en cuanto a reemplazar, refinar y reducir, fue el punto de debate sobre nuevos métodos alternativos al uso de animales de experimentación. Las contribuciones de especialistas abarcaron el conocimiento específico en el ejercicio de actividades relacionadas con la investigación y de iniciativas orientadas en generar aportes en regulación y legislación sobre ensayos en laboratorio.

La búsqueda de métodos alternativos al uso de Animales de Experimentación, como se denominó la primera jornada, fue el objetivo frente a un tema polémico y con implicancias que trascienden ámbito científico indicaron sus organizadores.

Los esfuerzos por las 3Rs impulsadas en 1959, no se reconocen inicialmente en éste ámbito, sino en el llamado de la sociedad a través de sus organizaciones frente al uso de animales de laboratorio expresaron -en un documento leído por Marcelo Asprea- la Red Argentina de Métodos Alternativos al Uso de Animales de Experimentación (RAMA) y la Asociación Argentina de Ciencia y Tecnología de Animales de Laboratorio (AACyTAL).

Responsables de la convocatoria, las entidades indicaron que es necesario interpretar este aspecto, aunque el problema radica en que parte de la sociedad desconoce los procesos necesarios que buscan garantizar la seguridad en el uso de productos que potencialmente podrían afectar a la salud.

En el transcurso de la jornada se presentaron aportes de expertos convocados, como fue el caso de Adela Rosenkranz –consultora de OPS/OMS- que abrió el intercambio tras presentar las 3Rs.

La especialista se refirió a la legislación internacional a cumplir para publicar en las revistas internacionales y los principios éticos para la investigación biomédica que “comienzan con poner el paraguas de las 3Rs como base de la normativa o de la ética”.

Por su parte, señaló que hay barreras para “la aceptación de las alternativas”. Y puntualizo: “Todo hay que validarlo con buenas prácticas de laboratorio”.  Se trata de “un aspecto central” que las universidades –en todo el mundo- no las tienen implantadas, lo cual lleva a que muchos trabajos de validación no puedan ser aceptados.

Finalmente, se refirió a las barreras “del desarrollo” donde especialistas que crearon metodologías con animales se niegan a que se sustituya por otra metodología, porque van a dejar de citarlo y no sumará para el ‘citation index’ (sirve para verificar la evolución de la producción científica). Y “la barrera de la legislación y la regulación”, donde identificó el lugar de los reguladores que tienen temor de autorizar ensayos in vitro con técnicas nuevas que no están lo suficientemente probadas.

 


Más de 150 asistentes, entre investigadores y técnicos,
se dieron cita en la primera jornada. 

 

En cuanto al Sistema Nacional de Bioterios del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Sonia Alejandra Romera, investigadora del INTA – Conicet y coordinadora de la Comisión Nacional de Bioterio del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y Técnica-, explicó que el objetivo que persiguen es el uso eficiente de los recursos y una mejor organización.

Con un total de 18 sistemas a nivel país, el de Bioterio está integrado en el agrupamiento de “facilidades” –los hay de datos y equipos- y cuenta con 57 instituciones que adhirieron sus centros.

Esto permite “a los bioterios adheridos estar a disposición de los usuarios del sector científico y productivo del país”, indicó Romera.

En la ciudad y el Gran Buenos Aires se concentra más del 50% de los centros, mientras que en función del uso se dividen en investigación y docencia -en primer término-, y producción y ensayos biológicos, aunque muchos cumplen con más de un propósito.

El sistema cuenta con líneas de fortalecimiento para capacitación de recursos y financiamiento “para adquisición de equipamiento relacionado con el cuidado, limpieza y alojamiento de los animales, con el conveniente acondicionamiento ambiental”, dijo Romera, quien también es secretaria del Comité Institucional para el cuidado y uso de animales de experimentación –Cicuae- del INTA.

En esta línea, “el Sistema Nacional exige, para otorgar financiamiento, contar con un veterinario y que contar con un Cicuae”, puntualizó.

La jornada continuó con exposiciones vinculadas a conocer el contexto internacional del empleo de métodos alternativos, ensayos in vitro y ex vivo, así como tecnologías de anticuerpos de yema de huevo a cargo del Pablo Chacana, investigador del Instituto de Patobiología del INTA Castelar.

Otras exposiciones abordaron temas tan diversos como modelos tridimensionales de barreras anatómicas, a cargo de María José Morilla; peces nativos como organismos de prueba en ecotoxicología, exposición de Brian Young; y ensayos de genotoxicidad en líneas celulares, brindada por Marcela López Nigro, entre otras.

El abordaje de estos temas en el INTA, organismo donde se desarrolló la primera jornada, no es reciente. Se trabaja desde el CICUAE y se contribuye con las disposiciones del Sistema Nacional de Bioterios del Mincyt.

Este Comité tiene como misión asesorar a la Comunidad de Investigadores del INTA en el cumplimiento del principio de las 3Rs y certificar las Buenas Prácticas de Bienestar Animal (BPBA) en las actividades de investigación, docencia universitaria y formación profesional específica para el ejercicio de actividades relacionadas con la investigación.


Con presencia de destacados especialistas se llevaron adelante
las presentaciones organizadas por RAMA - AACyTAL.