Enfermedades parasitarias

Ensayan compuestos vegetales para el control de parásitos

En el INTA investigan el efecto de extractos vegetales para el control de la gastroenteritis verminosa, una enfermedad parasitaria que puede provocar pérdidas productivas y reproductivas en ovinos, caprinos y vacunos.

ENSAYAN COMPUESTOS VEGETALES PARA EL CONTROL DE PARÁSITOS

En los ovinos en pastoreo la gastroenteritis verminosa constituye un grave problema a nivel mundial, cuyas pérdidas directas están relacionadas con la merma de producción de carne, leche y lana y, en casos extremos, puede llegar a provocar la muerte de los animales severamente afectados.

Es provocada por nematodos parásitos pertenecientes a diversas familias y géneros que afectan el abomaso e intestinos delgado y grueso, entre las que se destaca la Trichostrongylidae. Se presentan en forma mixta o pluriespecífica, es decir, que “cada hospedador puede albergar simultáneamente a más de una especie parasitaria, que alteran de distinta manera a la mucosa gastroentérica”, resume Javier Schapiro, investigador del Instituto de Patobiología del INTA Castelar.

Al animal le ocasionan “una inflamación de tipo catarral a hemorrágica y la gravedad de la enfermedad va a estar directamente relacionada a los géneros parásitos predominantes, a la intensidad de la infección y a la edad de los animales”, indica.

La resistencia a los antiparasitarios se encuentra ampliamente distribuida y en algunos lugares torna ineficiente la producción animal.

La gastroenteritis verminosa es una enfermedad que, aunque puede afectar a los animales de distintas maneras. Puede cursar de forma asintomática, o manifestarse clínicamente con pérdidas de peso corporal y entre el 30 % y el 40 % de pérdidas del vellón, en casos extremos.

En las últimas décadas el control antiparasitario se basó casi exclusivamente en el uso de drogas antihelmínticas, cuyo uso frecuente e indiscriminado, y carente de criterio epidemiológico condujo a la selección de poblaciones de nematodos resistentes.

Esta resistencia “a los antiparasitarios se encuentra ampliamente distribuida y en algunos lugares torna ineficiente la producción animal, tal es el caso de establecimientos en donde hay ausencia de respuesta al tratamiento frente a todos los grupos químicos”, explica Schapiro.

Al respecto, sostiene que esta situación “amerita plantear cambios en el modo de uso, así como también desarrollar herramientas alternativas o complementarias al control químico”.

 

Estrategias contra los parásitos

La investigación de extractos de plantas para el control de parásitos “en medicina veterinaria tuvo un crecimiento notorio en los últimos 20 años y, desde entonces, existe un marcado interés para considerarlo dentro de las estrategias no químicas para el control antiparasitario”, dice el investigador.

Dentro de las alternativas no químicas se pueden emplear plantas denominadas bioactivas. Se denominan así ya que una gran variedad de ellas -así como sus extractos- contienen compuestos químicos capaces de producir variados efectos terapéuticos, entre los que se encuentra su capacidad como nematodicidas.

Entre estas se destacan las plantas polifenólicas (Lotus spp., Sulla, entre otras) o la corteza de ciertos árboles como eucaliptus, pino, acacia, quebracho, entre otros, que contienen diferentes concentraciones de taninos condensados en su composición.

Precisamente es sobre estos metabolitos secundarios de las plantas que se enfocaron muchos trabajos de investigación dado sus efectos beneficiosos sobre la nutrición y sanidad animal, obteniéndose mejoras en los parámetros productivos debido, principalmente, a un mejor aprovechamiento de la proteína de la dieta y a una mayor absorción de aminoácidos en el intestino.


El Dr. Javier Schapiro, responsable de la investigación sobre el efecto
de extractos vegetales para el control de la gastroenteritis verminosa.

 

Estudios in vitro

Los tests in vitro empleados en el laboratorio buscan determinar la actividad antihelmíntica de distintas concentraciones de extractos vegetales autóctonos sobre los estadios de huevos y larvas de una cepa pura de Haemonchus contortus (principal parásito patógeno para los ovinos) mediante el test de eclosión de huevos y el de inhibición de la migración larval.

Para esta investigación se seleccionaron plantas autóctonas que crecen en el norte argentino -Jujuy, Salta, Formosa, Chaco y Santiago del Estero- pertenecientes a las familias Rubiaceae, Solanaceae, Zygophyllaceae, Polyganaceae, Leguminoaseae, Bignoniaceae, Anacardiaceae, Lamiaceae y Euphorbiaceae, que se encuentran georreferenciadas.

En esta investigación se hizo un screening inicial a unas 120 especies tras lo que quedaron seleccionadas unas 30 que presentaron efecto antihelmíntico. “Actúan sobre procesos concretos como la eclosión de huevos y la migración de larvas de parásitos”, explica Schapiro, y aclara: “Esperemos que esta lista crezca, en la medida que continuamos los estudios”.

Se apunta a promover la búsqueda y el conocimiento alternativas de tratamientos para hacer frente a “la gastroenteritis verminosa”, al identificar “extractos de plantas con efecto antihelmíntico que puedan sumarse al control de los parásitos”, reconoce.

La investigación de extractos de plantas para el control de parásitos en medicina veterinaria tuvo un crecimiento notorio en los últimos 20 años.

Para la elaboración de los extractos vegetales -de cada especie- se recolectan 5 kg de material fresco que representan cerca de 1 kg de materia seca. Previo a su procesamiento, se separan por partes de su morfología -raíces, corteza, hojas, flores, frutos, médula, raíz, ramas e inflorescencia- con el objetivo de analizar independientemente sus efectos. Finalmente, los extractos se obtienen mediante un procedimiento de extracción metanólica.

Por otra parte, en la búsqueda de alternativas de manejo, también surge el caso de sistemas silvopastoriles. Desde este equipo de investigación estudian y observan que los animales bajo estos sistemas reciben menos dosificaciones de antiparasitarios en referencia a los animales que pastorean a cielo abierto. “Esto ayudaría al control de la resistencia antihelmíntica”, dice Schapiro.

Los resultados que esperan se orientan a poder cuidar a los grupos químicos que aún conservan cierta acción en el control de nematodos gastrointestinales.

Propone aplicarlos junto con “otras alternativas de manejo como: la rotación, pastoreo alternado de especies, y el manejo de animales en sistemas silvopastoriles”. De esta manera, también se logra un efecto antiparasitario durante el pastoreo de los animales.

En el mismo orden, agrega: “Esto será posible únicamente con la participación activa de productores, asesores y veterinarios del ámbito público y privado, unidos a grupos de investigación”.