Clima

Revelan evolución del palo santo durante la era del hielo

Investigadores del INTA y del Conicet aplicaron conocimiento de filogeografía y geoestadística en el Chaco semiárido y analizaron, en esta especie arbórea y emblemática, los efectos de climas pasados sobre los refugios y la estabilidad climática durante el pleistoceno, hace 120 mil años.

Fotos gentileza investigador
Revelan evolución del palo santo durante la era del hielo

La historia evolutiva de Bulnesia sarmientoi –conocido como palo santo- en el bosque seco del Gran Chaco Americano, presenta zonas de diversidad genética que concuerdan con áreas climáticamente estables y con la ubicación espacial del óptimo climático, en cuanto a las condiciones de idoneidad térmica y de lluvias.

De relevancia en el contexto actual de cambio climático, este estudio permite mejorar la caracterización y comprensión de los refugios climáticos -áreas geográficas climáticamente estables- en uno de los bosques secos más grandes del mundo.

Los bosques secos experimentaron eventos de expansión poblacional durante los períodos glaciales y estancamiento en los períodos interglaciales.

“Los Bosques Secos Neotropicales son puntos importantes de biodiversidad caracterizados por niveles intermedios a altos en riqueza de especies y endemismos”, explicó Gonzalo Andrés Camps, becario Conicet en el Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales del Centro de Investigaciones Agropecuarias (IFRGV, CIAP) del INTA en Córdoba.

Esta característica se explica en que “estos bosques se han visto menos afectados por impactos glaciales drásticos que otros biomas”, indicó el investigador en un artículo publicado en “Biological Journal”, de la Sociedad Linneana de Londres -Inglaterra-, en coautoría con Anibal Verga (IFRGV, CIAP – INTA), Alicia Sérsic y Andrea Cosacov, Laboratorio de Ecología Evolutiva - Biología Floral del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV), CONICET-Universidad Nacional de Córdoba, y Enrique Martínez-Meyer, del Departamento de Zoología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los bosques secos experimentaron eventos de “expansión poblacional” durante los períodos glaciales”, de igual manera que, durante los períodos interglaciales, experimentaron “estancamiento de la población”, detalló Camps.

Los investigadores se enfocaron en “el último máximo glacial a partir del estudio molecular y del modelado de nicho, es decir, en la asociación de variables climáticas que trasladamos al pasado, y en el último interglaciar que es una zona climática parecida a la que tendríamos en la actualidad”, explicó.

Al aplicar conocimientos de filogeografía y geoestadística, y basados en dos marcadores de cloroplastos (presente en las células vegetales) y modelos de nicho sustentados ​​en algoritmos múltiples (para evaluar cambios en la distribución), tanto para el pasado como para el presente, se preguntaron si durante los períodos glaciales el rango geográfico del palo santo fue estable o si se sometió a retracciones y expansiones en el espacio y el tiempo.


El estudio permite conocer la distribución del palo santo y
abarcar su variabilidad genética.

 

Se observó “la relación entre los refugios climáticos del pasado, el óptimo climático actual y la diversidad genética”, explicó Camps, biólogo dedicado al estudio del ordenamiento del recurso genético Bulnesia sarmientoi (Zygophyllaceae), presente en el Gran Chaco Americano que abarca unos 800.000 km2 entre Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil.

Los resultados alcanzados indican que “esta especie se habría separado de otra Bulnesia al comienzo del Plioceno, hace unos 5 millones de años, con diversificación de los linajes actuales que ocurren en el Pleistoceno, es decir, entre 1.4 - 1.1 millones de años”, indicó.  

La investigación demostró la existencia de un área refugio en el Chaco seco que se mantuvo estable climáticamente durante los últimos 120 mil años. 

En ese orden, los investigadores pudieron identificar un área refugio en el Chaco seco que "se mantuvo estable climáticamente a lo largo del tiempo, durante los últimos 120 mil años", en consonancia con “un área de alta diversidad genética y con la ubicación espacial del óptimo climático de la especie" en la que se focalizaron.

Los bosques de B. sarmientoi expandieron su población durante los períodos glaciales del Pleistoceno, en tanto que durante los periodos interglaciales habrían pasado por estasis -estabilidad- de rango poblacional, aunque con expansión demográfica y diversificación genética.

Además, concluyeron que a medida que las condiciones climáticas cambiaban, el bosque seco del Chaco se expandió de sur a noreste, pero este cambio fue restringido durante el último máximo glacial (LGM, siglas en inglés), hace aproximadamente unos 20.000 años, y por las áreas estables del Bosque Tropical Estacionalmente Seco (SDTF, siglas en inglés) al norte y al este de la distribución actual.

Cabe recordar que el Pleistoceno se caracterizó por su inestabilidad climática en donde las épocas glaciales fueron sucedidas por épocas interglaciales en las que el clima fue más templado y produjo deshielo generalizado.


Puntos de distribucion del palo santo.

En cuanto a la especie estudiada, la presión sobre este recurso llevó al ex Ministerio de Ambiente nacional –hoy Secretaría- a tomar medidas e incluir a la especie en el tratado de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, según sus siglas en inglés) para regular su comercialización internacional.

Este estudio forma parte de las medidas impulsadas para conocer su distribución y abarcar la variabilidad genética de la especie, información que brindará herramientas para el ordenamiento territorial de la especie.