Ciencia y Técnica

Revista RIA publica el número de abril

El tema de tapa destaca las investigaciones del INTA que buscan entender qué es el SARS-CoV-2. Además, con la publicación de artículos científicos, otras notas de divulgación hacen foco en el trabajo de detección de coronavirus en murciélagos y en el desarrollo de herramientas para el diagnóstico del virus en el país. 

Revista RIA publica el número de abril

Este virus emergente del que poco se conocían sus mecanismos de patogenia que presentaba en humanos, demostró tener una tasa de transmisión muy alta. Y desde aquellos primeros casos en pobladores en Wuhan, considerado el epicentro del coronavirus en China, se expandió rápidamente por el mundo convirtiéndose en una pandemia que desató una carrera contra reloj en la búsqueda de tratamientos eficaces.

Según refieren especialistas del INTA, su alta capacidad de contagio lo diferencia de los coronavirus responsables de los anteriores brotes zoonóticos (SARS-CoV y MERS-CoV) que no tuvieron esa misma capacidad de expandirse. Por caso, el MERS-CoV no se transmite entre humanos.

Este es el enfoque de la nota de tapa del Vol.46 N.°1 de abril (descargar toda la revista), “El desafío de entender qué es el SARS-CoV-2”, donde referentes científicos examinan este patógeno que causa COVID-19. Una enfermedad zoonótica que puso al mundo en alerta y a trabajar para encontrar una alternativa posible para enfrentarla.

 

 

“La identificación de este nuevo virus da cuenta del rol de los animales salvajes como reservorios naturales de distintos patógenos, que pueden, en condiciones propicias, introducirse en la población humana y diseminarse”, expresa Mariano Pérez Filgueira, coordinador del proyecto de inmunidad y patogenia en Salud Animal del INTA.

Según Marina Bok, investigadora del Instituto de Virología del INTA, “el responsable de causar la pandemia es un virus cuyo genoma está integrado por una única molécula de ARN (ácido ribonucleico), es de cadena simple y de polaridad positiva”, y detalla: “A partir de esta molécula se traducen al menos 27 proteínas, incluidas 16 proteínas no estructurales y 4 proteínas estructurales, necesarias para cumplir el ciclo de replicación completo”.

Con la nota principal se publica “Un equipo de investigadores detectó coronavirus en murciélagos”. Allí se destaca el aporte del Instituto de Virología del INTA en demostrar la circulación del virus en dos especies de murciélagos insectívoros de la Argentina. Con la novedad de ser el primer reporte del virus en estos mamíferos en el país. Además, la nota de divulgación “Cómo es el trabajo de los investigadores que enfrentan la pandemia” se posiciona en los mecanismos de colaboración entre equipos de investigación como factor clave en el desarrollo de herramientas para el diagnóstico del virus. 

 

 

En otro orden, Ariel Pereda, reflexiona en la sección entrevista sobre las capacidades desarrolladas por el INTA en los últimos años respecto de enfermedades zoonóticas como es este nuevo coronavirus, que le permite responder a la demanda de los ministerios nacionales de Salud y de Ciencia, Tecnología e Innovación para colaborar en esta crisis sanitaria por COVID-19.

En este marco, el coordinador del programa de Salud Animal del INTA e investigador del CONICET, destaca que el organismo tiene para ofrecer la capacidad de sus investigadores, infraestructura y recursos en una segunda línea de contención para el diagnóstico de la enfermedad.

Cabe destacar que estas notas de actualidad acompañan a los trabajos científicos que son indexados en Scopus, el sistema de estudios bibliométricos y evaluaciones de producción científica más importante del mundo, con beneficios para los investigadores a la vez que posiciona a la publicación entre las principales revistas del sector en Latinoamérica.