Secuestro de carbono, la tapa del número de agosto de RIA

Invita a pensar en el suelo como reservorio de este elemento donde las buenas prácticas de manejo son clave para incrementarlo. Otra de las notas se enfoca en la agricultura regenerativa como estrategia agrícola. Además, junto con la publicación de artículos científicos, Silvina Lewis repasa en la entrevista el trabajo del INTA en cannabis medicinal.

El suelo es el principal almacén o sumidero de carbono en ecosistemas terrestres, pero la demanda mundial por alimentos genera una importante presión sobre los recursos naturales utilizados en su producción. Los especialistas del INTA señalan que sin carbono del suelo no habría vida en los suelos.

En la nota de tapa del Vol. 47 N.° 2 de agosto, titulada “Carbono: el elemento que determina la sustentabilidad del agro”, Miguel Taboada, director del Instituto de Suelos del INTA, destacó que “el carbono forma parte del sustrato del cual se alimentan los microorganismos, formando parte de la cadena trófica”. Tanto su presencia como su captura son clave para el equilibrio climático del planeta.

Hoy en día los suelos son considerados sumideros de carbono que pueden contribuir a que no haya tanto dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera según indicó Taboada quien, junto con Marcos Angelini, Franco Frolla, Marcelo Beltrán y Pablo Mercuri, destaca que es posible incrementar el contenido de carbono orgánico del suelo (COS) mediante la rehabilitación de los suelos degradados y la amplia adopción de prácticas de manejo sostenibles del suelo (MSS).

Los especialistas aportan sus visiones acerca del trabajo de INTA en el desarrolló el Mapa Nacional de Secuestro Potencial de Carbono de la Argentina. “El mapa nos da mejores herramientas para la toma de decisiones en lo que respecta al cambio climático y a la capacidad de los suelos de capturar carbono”, afirmó Franco Frolla, INTA Bordenave.

Por su parte, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA, reconoció la necesidad de “consolidar una estrategia en el sector agropecuario apoyada en el secuestro de carbono en nuestros suelos para promover la sustentabilidad ambiental y productiva”.

Sin duda, el artículo apunta a focalizar esfuerzos en uno de los elementos constituyentes del suelo: el carbono, en forma de materia orgánica como un elemento clave para la sostenibilidad.

A lo largo del siglo XX y parte del siglo XXI los suelos han perdido carbono por prácticas de manejo poco sustentables como las labranzas agresivas, por lo que hubo más salidas que entradas, lo que implicó la pérdida de entre el 30 y el 60 % según la zona del país que se observe.

Con el contenido del número de agosto también se presenta “Agricultura regenerativa, aliada para un futuro sostenible” y surgida como una propuesta para armonizar la producción agropecuaria con las dinámicas de la naturaleza. Lo cual permite, según las opiniones de los especialistas consultados, producir al tiempo que se fomenta la biodiversidad y los procesos naturales. Una esta estrategia agrícola que se enfoca en la idea de conservar y revitalizar los procesos biológicos del suelo.

Según Rodolfo Gil, director académico del programa sistema chacras de Aapresid y experto en conservación y manejo de suelos del INTA, la capacidad productiva del suelo depende, casi exclusivamente, de la materia orgánica y de la actividad biológica. “Si degradamos estos elementos, la capacidad productiva del suelo se derrumba. Este es un principio básico”.

En tanto, Martín Zamora, especialista en agroecología del INTA en la Chacra Experimental Integrada Barrow (Ministerio Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires - INTA), indicó que la regeneración “consiste en recuperar los procesos vitales de los ecosistemas, no solo del suelo”.

Por su parte, el artículo “Clúster Lechero Regional: una red que promueve el desarrollo inclusivo y sustentable” reúne las voces que repasan el recorrido alcanzado por este espacio de integración e intercambio de saberes entre productores que, actualmente, reúne 662 tambos de las provincias de Santa Fe, Santiago del Estero y Córdoba.

Desde el aporte del INTA y el acceso a herramientas financieras y de innovación potenciaron la actividad, el clúster surgido en 2008 representa un ámbito donde se comparten necesidades comunes con posibilidades de desarrollar soluciones para el sector.

“La mayoría comprende que la función del clúster es tejer redes en el territorio, que permitan gestionar acciones para potenciar la cadena láctea en pos de contribuir al desarrollo local, promoviendo una lechería competitiva, inclusiva y sustentable”, explicó Estefanía Varaldo, actual coordinadora del Clúster Lechero Regional.

Este número se completa con la entrevista a Silvina Lewis, directora del Instituto de Recursos Biológicos del Centro de Investigaciones y Recursos Naturales –CIRN– del INTA, quien recorre los alcances de los proyectos en cannabis medicinal que se van generando en distintas regiones del país que involucran acuerdos y convenios con empresas, organismos públicos, ONG y organismos internacionales, donde el INTA se encamina a la ejecución de actividades en lo productivo como en el agregado de valor.

Durante la charla reconoció que, a poco más de cuatro años de sancionada la ley nacional 27.350, referida a la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados, el principal desafío institucional “es obtener materia prima de calidad” y después “adquirir experiencia y capacitación en el cultivo y en todo lo que subyace a la producción de cannabis medicinal”.

Con las notas de actualidad en investigación y desarrollo del organismo, se compilan los trabajos científicos que son indexados en Scopus, el sistema de estudios bibliométricos y evaluaciones de producción científica más importante del mundo, con beneficios para los investigadores a la vez que posiciona a la publicación entre las principales revistas del sector en Latinoamérica.